TRANSFORMA
El lema «Transforma» culmina un proceso que comenzó con “¡Contempla!” y continuó con “¡Actúa!”, donde el silencio interior permite ver con el corazón, impulsando a la acción comprometida. “Transforma” significa modificar, alterar, transmutar; es un cambio profundo que surge del encuentro con el Otro y se dirige hacia los demás.
El cartel que representa este lema muestra manos, símbolo del tercer elemento del cuerpo involucrado tras el ojo (ver) y el pie (caminar/actuar). Estas manos se unen para expresar unidad, diversidad, oración, compromiso y fraternidad. Son manos actuales, distintas, pero que juntas tienen el poder de cambiar el mundo, de crear belleza, de establecer vínculos, y de reflejar el encuentro con el Misterio, con Dios, que nos transforma desde dentro.
Transformar implica ir más allá del impulso inicial. A diferencia de “¡Contempla!” y “¡Actúa!”, este “Transforma” no lleva signos de exclamación, porque no se trata de un cambio inmediato y efusivo, sino de un proceso que requiere serenidad, constancia y profundidad. Es una transformación que necesita tiempo para echar raíces y ser duradera, sostenida por la fuerza y la luz que nace del encuentro entre las manos y los corazones.
Este lema, además, busca representar la visión y misión de la Familia Sa-Fa: construir un mundo más fraterno, una casa común donde todos los hijos de Dios puedan habitar en armonía. Es un llamado a vivir la fraternidad en la vida cotidiana, reconociendo al otro y comprometiéndose con la realidad que lo rodea.
El curso que comienza es una oportunidad para poner en práctica esta transformación. Todo está por hacerse y todo está en nuestras manos. Así como el alfarero moldea el barro en algo hermoso, también nosotros estamos llamados a transformar nuestro entorno con dedicación, fe y esperanza.
